TOS
¿Cuál es la diferencia entre una tos productiva y una tos no productiva?
Básicamente, hay dos clases de tos: productiva y no productiva.
Tos productiva
Una tos productiva es por lo general debida a una infección viral o bacteriana. Este tipo de tos expulsa las flemas que se han formado en nuestras vías respiratorias, de modo que el moco anormal y gérmenes son eliminados de las vías respiratorias y la respiración se hace más fácil.
Tos no productiva (Tos Seca)
Una tos no productiva es seca, cosquillea e irrita. Esta tos por ejemplo puede ser causada por las flemas que son tan viscosas y no han sido expectoradas. Esto también puede tener un origen alérgico o neurótico o puede ser causado por otras enfermedades quizás más severas.
¿Es posible que la tos no productiva se convierta en tos productiva?
Sí. Por ejemplo, en el caso de un resfriado común o la gripe, hay a menudo dos fases: primero una tos no productiva o menos productiva que se va convirtiendo en una tos productiva.
Cuando los virus invaden el pulmón, el forro de las vías respiratorias es atacado y perjudicado. La secreción normal del moco cambia: el moco se hace viscoso y se adhiere en los pulmones. No puede ser expulsado aún, y la tos es experimentada como muy molesta y causa agotamiento. Como avanza el resfriado, por lo general más moco es producido y la tos se hace productiva. Es entonces posible expulsar la flema al toser.
¿Todos los tipos de tos indican infección?
A menudo, la tos es sólo un reflejo natural para ayudar expulsar cuerpos extraños o líquido que ha entrado en nuestras vías aéreas, por ejemplo al tragar por el camino incorrecto. De este modo, la tos ayuda a limpiar los bronquios.
Sin embargo, la tos también puede ser una señal de advertencia de los bronquios, ya que puede existir una infección de nuestras vías respiratorias. Esto a menudo surge con enfermedades como el resfriado común, la bronquitis aguda o crónica y el asma.
¿Por qué es importante beber muchos líquidos cuándo tienes tos?
Las membranas de las mucosas infectadas suelen resecarse. Así que se te recomienda beber al menos dos litros de agua por día. Si tu garganta y tus bronquios permanecen húmedos, las flemas en los bronquios se hacen menos viscosas. Esto permite que se reblandezcan más fácilmente y tu cuerpo tenga menos problema en la expulsión de ellas. Además, una terapia con un remedio expectorante como Bisolvon ® puede ser de gran ayuda.